Qué ver y hacer en Laguardia

La ciudad de Laguardia es una villa amurallada de la provincia de Alava, de gran importancia turística dentro del País Vasco, España. Se trata ni más ni menos que la capital de la Rioja Alavesa y por el principal destino enoturístico de Euskadi. Si eres un amante del vino vas a encontrar una impresionante oferta enológica y gastronómica, y si, por el contrario, no lo eres no te preocupes porque Laguardia tiene mucho más que ofrecerte. Y eso es lo que vamos a explorar 8 ideas sobre qué puedes ver y hacer en Laguardia.

Explorar la historia antigua de Laguardia

Esta ciudad fue en el pasado una importante atalaya, muestra de ello son las puertas de acceso a la villa y los restos de las murallas de origen medieval. Pero el origen de los pueblos que habitaban Laguardia es mucho más antiguo. Existen varios yacimientos arqueológicos del neolítico y la edad de bronce en las cercanías, y algunos de ellos son los restos más antiguos que se han allado por ahora de las comunidades agrícolas paleolíticas de Euskadi.

Dentro de los límites del municipio de Laguardia hay 4 dolmenes que pueden ser visitados: el dolmen del Alto de la Huesera, el dolmen de Layaza, el del El Sotillo y el dolmen de San Martín. La otra visita de interés si deseas explorar la historia antigua de Laguarda es visitar el poblado celtíbera de La Hoya.

Ver el reloj del ayuntamiento y su pasacalles

La Plaza Mayor se encuentra en el centro de la villa, entre sus pórticos se encuentra el ayuntamiento viejo y nuevo. Ambos edificios pertenecen a diferentes periodos históricos. El ayuntamiento viejo es un edificio dle siglo XVI que conserva el escudo imperial de Carlos V. El ayuntamiento nuevo fue edificaco en el siglo XIX. En su fachada se encuentra un reloj carrillón con unos autómatas que a las 12:00, 14:00, 17:00 y 20:00 horas bailan al ritmo de un pasacalles típico de las fiestas de la ciudad.

Contiene los dos Ayuntamientos: El actual del siglo XIX, con un precioso reloj de carillón con autómatas, y el Viejo del siglo XVI, con el escudo imperial de Carlos V.

Callejear por la Laguardia medieval

La Plaza Mayor es un buen punto de partida para visitar el nucleo histórico de la ciudad, de origen medieval y lleno de callejuelas apretadas. Los límites los encontrarás al llegar a las murallas, que son las que impidieron el crecimiento de la urbe antaño.

La muralla rodea todo el perímetro de la villa y cuenta con cinco puertas, que se conservan hoy en día. La muralla tiene una altura de dos metros que se mantienen en toda su longitud y está recubierta por piedra de sillería.

Otros puntos importantes relacionados con la Edad Media de la villa y que puedes ver mientras callejeas por Laguardia son: la Torre Abacial, la Iglesia de San Juan, el Pórtico de la Iglesia de Santa María de los Reyes, el Convento de los Capuchinos y la Casa de la Primicia.

Visitar la Iglesia de Santa María

La Iglesia de Santa María de los Reyes se empezó a construir en el siglo XII. La parte más importante de la iglesia es su pórtico, labrado a finales del siglo XIV y es uno de los pocos pórticos policromados que se conservan en nuestro país, en él se representa a la Virgen de los Reyes (el pórtico narra la vida de la Santa Virgen). El retablo mayor del Siglo XVII es obra de Juan Barcardo. Sin duda una de los lugares que no te puedes perder al visitar la ciudad, llena de rincones y lugares de gran valor donde admirarla con detalle y delicadamente te hará entender la belleza e importancia de esta iglesia. Te recomiendo una visita guiada a este templo.

Disfrutar de la gastronomía vasca

No hace falta que siga insistiendo en la estupenda estampa que se forma en cualquiera de los rincones que se encuentran dentro de la muralla de la villa de Laguardia, pero es que es inevitable, y más si recorres calles en las que la gastronomía se encuentra latente, como la calle Mayor y la calle Páganos. Si no te atreves con un menú entero, no puede faltar una copa de vino y un pincho.

Si quieres terminar tu experiencia con una buena parada gastronómica, el mejor lugar para realizarla es el restaurante de Héctor Oribe en Páganos, a escasos kilómetros del núcleo urbano, donde si pruebas rabo de vacuno estofado con vino tinto ya solo este plano te habrá compensando cualquier contratiempo que te haya podido surgir en tu visita a Laguardia.

Unas fotos panorámicas de la ciudad y su entorno

Como te he comentado al principio del texto, la ciudad se encuentra en lo alto de una colina, es por ello que posee unas vistas de toda la sierra de Cantabria y el valle del Ebro. Esta es una panorámica de impresionante belleza, sobre todo en otoño, que es cuando las viñas comienzan a cambiar de color. Gracias a la orografía de la zona y algunas piezas de arquitectura de algunas de sus bodegas, como Ysios, hacen de la panorámica espectacular. Uno de los puntos donde poder admirar esto es desde el parque del Collado.

Lleer las fábulas de Samaniego

Uno de los vecinos ilustres de Laguardia es el fabulista Félix María Samaniego, y por ello se pueden visitar dos lugares relacionados con este autor del siglo XVIII. Por un lado está su casa, que es un edificio de la administración, y por otro lado hay un parque en el que se le ha dedicado una escultura.

Una propuesta interesante para hacer del viaje algo especial es leer algunas de sus fábulas en este bonito parque. Es una idea que aún tiene más sentido si es un viaje en familia, puede ser una forma diferente de pasar la tarde con tus hijos. Las fábulas las puedes descargar de Internet, impresas o directamente leerlas en tu dispositivo.

Conocer las bodegas y sus vinos

Por si todavía no lo sabías todo el subsuelo de la villa está lleno de cuevas que se utilizaban, aunque algunas todavía se utilizan, como bodegas. Como la industria ha crecido mucho, se han trasladado en las proximidades y fuera del recinto amurallado numerosas bodegas, algunas de ellas de vanguardia y realizadas por famosos arquitectos para lograr una fusión de diseño – arte – enología muy llamativa e interesante. A veces es posible realizar una visita guiada a alguna de las bodegas,

En el tintero me dejo algunas ideas más que quizas te interesen.

  • En Navidades puedes conocer el Belén artículado.
  • Si tu viaje rural es en Semana Santa acercate a ver una antigua tradición, desenclavar al Cristo.
  • En mayo no te puedes perder el Dia del Gaitero, una de las fiestas más populares del pueblo.
  • En junio, disfrutar de las fiestas de San Blas y San Juan, que duran toda una semana.
  • En agosto ir a ver las fiestas de San Juan Degollao y sus danzas de gigantes.
  • Otro edifició histórico: El Palacio del siglo XVII, que hoy en dia alberga dependencias de la Diputación Foral.
  • Una excursión a las Lagunas y embalse de El Prao. Si no tienes tiempo de ir puedes ver las lagunas desde “El Ascensor”.

 

 

 

 

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